Conciliación ¿Qué es eso?

La conciliación personal, familiar y laboral facilita que cualquier persona trabajadora pueda mantener al mismo tiempo una carrera profesional plena y a la vez ejercer su derecho al cuidado de su familia, el desarrollo de su personalidad, su formación o el disfrute de su ocio y tiempo libre.

No sé vosotros, pero yo al leer la definición de conciliación familiar-laboral, hace que me vengan un remix de sentimientos. Es una mezcla entre risa, rabia y un interrogante enorme sobre mi cabeza que quiere decir:

¿En serio?

Desde bien pequeñita, a parte de por vocación, y de ahí mi profesión, siempre he tenido un instinto maternal que me ha hecho ser de esas mujeres que desea con todas sus fuerzas ser mami.

Ser mami, criar, educar, mimar, cuidar y proteger a mis bebes.

Bebés que por mucho que creciesen, para mi siempre seguirían siendo mis pequeñuelos.

Mis sueños

Yo era de esas niñas, que no se podía ir a dormir sin haber acostado y arropado a cada una de sus muñecas.

Al día siguiente tenían que estar fresquitas y despejadas para cuando la maestra “yo” les diese clase.

Ya entonces, intentaba combinar la crianza con el trabajo, aunque claro, por aquel entonces era mucho más fácil de organizar.

A día de hoy he podido comprobar que todos mis deseos e ilusiones, se quedarían en sueños por cumplir.

¿Pero por qué?

Pues muy fácil, porque me he hecho adulta, madura y responsable, con una familia, una casa y un trabajo, y por lo tanto, obligaciones, horarios, pagos…

Muchas piezas para un tetris, complicado de montar.

Un momento de la vida que debería de ser inolvidable, único y especial, se convierte en agobios, estrés, y un sinfín de situaciones, que a mi parecer, no deberían de tener tanta frecuencia en la maternidad/paternidad.

Por ellos y por nosotros

Soy consciente, de que hay diferentes situaciones, tanto personales como profesionales, pero también estoy segura, de que hay gente en mi misma situación.

Gente que se pregunta ¿esto es lo que yo quería?

Para mi, tener hijos suponía disfrutar, aprender con ellos y de ellos.

Entonces, ¿en qué momento todo esto se convirtió en una obligación?

Momentos estresantes, con prisas y nervios, en los que no se disfruta ni con ellos, ni de ellos.

¿Suena cruel?

Pues sí, suena cruel y muy FEO, pero es la realidad, y necesito desahogarme, porque así es mi día a día.

Sintiéndome mal, y viendo como lo que para mí iba a ser el momento más feliz de mi vida, se enturbia.

Ésto hace que me tenga que plantear muchas cosas.

Conciliación familiar-laboral dicen…

¿Conciliación familiar-laboral es que vea a mis hijos dos o tres horas al día? Pero no dos o tres horas para jugar, reír… no que va!!! Dos o tres horas para ducharlos, hacerles la cena, dársela y acostarlos…

Y… ¡ojo! que se duerman prontito. Claro, claro, porque evidentemente la faena de casa no se hace sola, y con ellos en casa IMPOSIBLE.

Así que a dormir bien pronto, para que podamos, planchar, plegar, guardar ropa, recoger cocina, baños… hacer comidas… ducharnos y descansar.

Así que se hacen las 12 de la noche, y estás reventada y agotada, pero eso no es lo peor, lo peor es ese sentimiento horrible que te queda, que te hace sentir hasta MALA MADRE.

No les has escuchado, no has tenido paciencia, no les has hecho sentir como tú realmente querías que se sintiesen. No les has dado a su MAMI, sino a una renegona con prisas y falta de dulzura.

Un sentimiento tan intenso y duro que te hace prometerte cosas que harás al día siguiente, pero que lamentablemente se quedarán en eso, en promesas. Por que al día siguiente será el mismo estrés pero con más agotamiento.

Cómo vivo yo … la ¿conciliación?

Pues mal, muy mal, principalmente por que una vez acabo mi jornada, estoy AGOTADA.

Agotada, con cero paciencia y con muy poca correa, ¿ y quién paga eso? mis hijos.

Esas dos personitas que están esperando todo el día para verme.

Están ansiosos por estar conmigo, por jugar y contarme sus cosas, y yo… a cambio ¿qué les doy?….

Prisas, estrés y tiempo con ellos, en el que tengo que ir contabilizando minutos para que no se me haga tarde para las mil cosas que tengo que hacer después.

Trabajar, trabajar, trabajar…

En mi caso trabajar, supone no poder atenderlos cuando están enfermos.

No poder llevarlos o recogerlos del cole, comentando su día a día, conociendo sus alegrías y sus temores.

Hacerte cruces para ver con quien los puedes dejar para hacer una compra decente, y sobretodo poder subirla a casa.

En este aspecto BENDITAS COMPRAS ONLINE

No poder disfrutar momentos de parque y saber que los están conpartiendo con esas “benditas amigas” a las que no sabes como agradecer que te hagan favores.

Tener que buscar extraescolares, campamentos, escuelas de verano…

Lugares para poder tenerlos en algún sitio en épocas de vacaciones, que deberían de ser eso… VACACIONES, descanso….

Tener que decirles que dejarás para mañana el juego que les habías prometido, sabiendo que posiblemente tampoco mañana se podrá.

¿Dónde quedaron esos días de campo, de playa, tardes de parchis…? Esos bonitos recuerdos que yo tengo de mi infancia.

En fin…

En mi caso, trabajar, supone estrés, agobios… y lo que más me pesa de todo, que me estoy perdiendo su infancia.

Una infancia, a la que dedico poco tiempo, y encima el poco que les toca no es de calidad.

Mis hijos están siendo criados, educados y cuidados por gente a la que estoy inmensamente agradecida, pero… ¿es eso lo que quiero?

Y preguntaros vosotros también ¿es eso lo que queréis?

Así que cuando leo:

La conciliación personal, familiar y laboral garantiza:

  • Que padres y madres puedan acceder al mercado de trabajo y permanecer en él sin que su situación familiar sea un elemento que afecte negativamente a las posibilidades de acceso al empleo o al acceso a puestos de responsabilidad.
  • Que los hijos e hijas puedan ser cuidados y educados por sus progenitores.

Pienso… ¡ ja ! cuanto más trabajes o tiempo dediques a ello, menos atención prestas a la familia, finalmente uno de los dos, padre o madre, debe de elegir.

Actualmente, estoy sola ante el peligro (espero que no dure mucho), pero mientras, si tengo con quien desahogarme… algo es algo, así que gracias por permitirme compartir con vosotros mis pensamientos y sentimientos y si a alguien le ha servido para sentirse identificado/a, pues mucho mejor.

Trabajo o familia

Tristemente esta es la situación en nuestro país y tras la crisis económica aún más , ya que aunque la respuesta a esa pregunta la tengas clara ¿puedes hacer algo?.

Ahí lo dejo, yo ya lo tengo claro ¿ y vosotros?

Decidme

6 Comments

  1. Pues si Ester la conciliación es muy complicada en este país y casos como el tuyo todavía más.
    El tiempo concedido por baja de maternidad es una vergüenza. ¿Qué sentido tiene volver a trabajar cuando debes empezar a introducir alimentación complementaria a tu bebé?¿Nos obligan a sacrificar eso o a dejar el trabajo sin nada a cambio con las famosas”excelencias” para quien se lo pueda permitir? Nada tiene sentido.

    • Exacto, hay que elegir, o uno de los dos se dedica a la familia y el otro a trabajar…. o es imposible, pero claro, así sienpre hay una parte de la pareja que sale perdiendo….. o ambas, o disfrutas de la familia o evolucionas cono profesional, por lo tanto, ¿donde esta la conciliación?

  2. Pué si !!, yo siempre he renunciado a un buen puesto de trabajo por mis hijas, me quedé en casa hasta que la pequeña cumplió los 2 años. Luego llegó la crisis y el dinero no alcanzaba, tenía que coger cualquier trabajo, ya sería en blanco o en negro. A día de hoy no tengo un buen contrato y si los hijos mayores.
    No me arrepiento de todo lo que he hecho por mi familia aunque si sacrifique mucho , mis estudios , mi vida laboral….
    Y en conclusión que he ganado; en como está este país ni siquiera tendré pensión si algún día llegó a “vieja”, porque cansada ya estoy.
    No resiste la conciliación familiar …

    • Exacto!!! Ese es el problema, que se habla de conciliación, cuando realmente toca elegir entre una cosa u otra…conforme esta todo hoy en dia, tener hijos y disfrutar de ellos, depende básicamente del estatus social…

  3. Totalmente identificada!

    • Es triste que seamos tanto mamis como papis, los que nos encontremos en esta situación y por desgracia no este en nuestra mano solucionarlo…..

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