¿Te tiras de los pelos?…cuidado que te imitan…

Soy consciente de que parece no tener  relación con  el tema del post de hoy (imitación), pero aún así, por favor, leed esto:

Sería bueno comprar libros, si se pudiera comprar a la vez el tiempo para leerlos, Arthur Schupenhaver

Y vosotros os preguntaréis, ¿ Esto,a qué viene? pues veréis…La semana pasada mientras estaba en una cafetería, vi en el suelo un sobrecito de azúcar, de esos en los que pone una frase (imitación a mi gusto de las galletitas de la suerte). Frase que te deja descolocado, o bien porque no la entiendes, o porque piensas… ¿me habrá tocado esta frase por algo? ¿será un mensaje divino?

EL AZÚCAR DE LA REFLEXIÓN

Esta frase, no sé porque, me llegó… y me llegó tanto, que nada más leerla, saque mi libreta, (comprada adrede para ideas express para el blog) y me la apunte. Y es que, en ese preciso instante, me di cuenta de que hace años que no leo un libro (no cuentan libros de embarazo y maternidad). Y me refiero a estos libros que te hacen creer que vives la vida de otra persona y te ayudan a despejarte y olvidarte de tus problemas y obligaciones. Entonces pensé…

¿Que ha cambiado?

¿Porque ya no leo? Yo devoraba libros…

Pues porque no tengo ni un minuto para mí, y prueba de ello es, que estoy escribiendo estas líneas a la 1:15 de la mañana.
Supongo que al leer esto, muchos de vosotros entenderéis de lo que hablo. Ese momento en el que todo es silencio, los peques se han dormido, tu pareja también y tú estás reventada de duchas, cenas, recoger juguetes, plegar ropa… Pero aún así, piensas … voy a aprovechar para recoger la cocina, preparar la ropa para mañana y ver qué hago para comer. Y es que yo creo que a todos nos llega ese momento, en el que es necesario parar y decir…

¡VALE! Hace falta un cambio

Necesito espacio para mí, un momento del día, en el que a parte de mami, mujer y empleada, sea yo. Y no os equivoqueis, esto, no es solo por mí, sino también por ellos, porque mis hijos no quieren una mami estresada, que este jugando con ellos cinco minutos y este pensando… ¡madre mía todo lo que hay que recoger después!. O una pareja que tenga que estar escuchando mis quejas, porque ha guardado ropa y ha metido los calcetines en el cajón equivocado. Necesitamos disfrutar de los momentos que compartimos, bien sea jugando, recogiendo, limpiando…y hacer que ellos sean participes de ese momento. En estas edades tempranas el juego simbólico juega un papel muy importante. En todo momento… imitación, imitación, imitación…

Ellos jugarán a hacer la comida como nosotros, limpiar como nosotros y relacionarse como nosotros…

Una vez dicho esto, que sepáis, que un sobrecito de azúcar ha conseguido ¡que me compre un libro! Pero no os penséis que esto va a quedar así, el primer paso la lectura y el segundo será el deporte, pero poco a poco, eso me da un poquito de pereza. Lo que tengo claro,es que tengo que desestresarme, relajarme y dejar de lado los agobios.

¿Que voy a hacer?

Me he propuesto ir adquiriendo rutinas y aficiones que me ayuden a evadirme. Cambios que sean positivos para mis peques. En el caso del pequeño, el estado de ánimo y el nivel de estrés de su ambiente, influirá mucho en su carácter y bienestar (desarrollo emocional y afectivo), debemos de intentar transmitir emociones positivas. También es muy importante no dejar que presencien momentos de discusión, gritos o llantos ( no olvidemos que el aprendizaje tiene su inicio en la observación).

 Parecen muy pequeñitos, pero nos dan veinte vueltas, pensamos que son bebes y no se enteran de nada, pero estamos muy equivocados. 

Imitación: observo, aprendo y actúo

En el caso de la mayor, mi princesa está en esa edad (cuatro años) en la que no para de imitar palabras, gestos, expresiones.

Ahora nos hace gracia, igual de aquí unos años, no

Esa etapa en la que aprende de nuestros actos y copia todo aquello que ve diariamente, tanto en casa, como en la calle.

Por lo que esto no va dirigido solo a papis.

Mi niña esta continuamente aprendiendo lecciones, que pueden ser, tanto buenas como malas, pero ¡ojo! tenéis que saber que esta imitación, no es, ni debe de ser, forzada. Simplemente hay que hacer a menudo y de manera natural, aquello que queremos que aprendan. Evitar aquello que sabemos que no favorece a su desarrollo ( palabras malsonantes, expresiones verbales o no verbales que suenen agresivas o irrespetuosas). Estar al loro con los contenidos de tele o internet ( cuidado con youtube, controlan estos chismes mejor que nosotros ).

Ni Bob Esponja lo haría tan bien…

Porque , como les digo a las mamis del cole, en esta edad, son “esponjitas” que lo absorben todo, se quedan con lo bueno y lo no tan bueno. Prueba de ello es, que mi hija me ha pedido que le monte en su habitación un rincón de lectura, con su lámpara de pie, su alfombra…para poder echarse a leer como su mami, porque no quiere estar agobiada…. Rutina por imitación

En algún momento me habrá pillado hablando del tema, y como no es marujona…

Así que muy contenta y la verdad, un poco bizca del sueño que tengo, me despido de vosotros. Ah! Y os animo, a que os paréis a pensar…

¿Disfrutáis cuando toca disfrutar?

Si no es así, acordaros de que somos papis, tíos, abuelos…,y por lo tanto modelos a seguir. Tenemos que ser conscientes de que estamos criando niños estresados, debido al ritmo de vida que llevamos, y es necesario un cambio, (un cambio a tiempo).

No vamos a controlar lo que ocurre, si no nuestra actitud ante lo que ocurre, Brian Tracy.

Por cierto, ahora que tengo nuevos propósitos, si alguien me quiere recomendar un libro… jejeje, y mira ya que lo digo, yo si que os voy a dejar dos lecturas, que podéis compartir con vuestros peques, y que tienen mucho que ver con el tema de hoy: Papá Oso y  Madrechillona, que, por supuesto, podréis encontrar en mi canal de youtube.

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