MAMÁ, MADRE, MARE, MOM…

Maneras de decir MAMÁ hay muchas, pero creo que independientemente de la palabra que utilicemos, el significado no cambia y lo que esperamos al pronunciarlo es siempre lo mismo:

Cariño, consuelo, comprensión….

A lo largo de nuestras vidas, de la misma manera que pasamos por diferentes etapas, sucede con la visión o idea que tenemos de la figura de la “MAMI”.


En nuestra tierna infancia, las “mamis” no son simples mamis, son SUPER MAMÁ

y tienen…

Super poderes

En primer lugar, la fuerza, sí sí, aparentemente, fofuchas o poca chicha, pero… ¡no os confiéis!y no hagáis enfadar a una madre.

Porque… a ver…, si no, como se explica que puedan tener en brazos a sus hijos (pesen lo que pesen) durante horas y ¡dormidos! que todavía pesan más.

Por otro lado, los sentidos, desarrollados de una manera increíble.

Una madre reconoce a su bebé  entre un montón,  sólo por el llanto.

O sabe que ha caído malito por el olor de la caca al quitarle el pañal, ¿no es para flipar?

Y no hay que olvidarse de que una madre, consigue ver cosas que nadie ve.

¿Qué a que me refiero? Pues os pongo en situación, una habitación grande llena de gente, y de repente …

¡No, caca!

El peque tiene entre los dedos una piedrecita del tamaño de una lenteja, y la madre ¡la ha visto! ¡toma ya!

!Ah! Y el descanso, ¿el descanso qué?

Todo ser humano necesita (según recomienda la OMS) dormir/descansar un mínimo de 6-8 horas diarias, así que ¿cómo puede ser?.

Noches enteras sin descansar, o levantándose cada dos/ tres horas y al día siguiente…. a trabajar, organizar la casa, hacer comidas… y ¡sin parar! Esa energía ¿de dónde sale?.


Pero crecemos, ya no somos bebés…

Y se podría pensar… ¿qué sólo están para necesidades básicas?

Pues no…porque pasa el tiempo … y tenemos otro tipo de necesidades, y entonces aparece el SUPER PODER más alucinante.

LA TELEPATÍA

Estás triste o enfadado y con una simple mirada, sin saber cómo, una madre ya sabe lo que te pasa.

Pero lo mejor de todo, es que lo sabe ¡casi antes que tú!

Y la parte más mágica de todo esto, es que con un abrazo, todo se arregla…el problema o la pena se desvanece y nos sentimos seguros y protegidos.


¡Y eso no es todo!

No sé si a todos os pasará igual, pero yo, cuando miro hacia atrás y pienso en mi infancia…

Recuerdo a una mami trabajadora, que aún llegando agotada del trabajo, sacaba tiempo por ser la mejor cuentacuentos, cantante, costurera y cheff.

Solo tenía ganas de meterse en la cama y desconectar y en vez de eso, me encontraba los juguetes perdidos, se reía de mis gracias y escuchaba mis batallitas del cole.

Cuando tenía un accidente ,de esos tontos que tienen los niños cada 5 minutos, no me valía cualquier cura.

Tenía que ser ella, tenía que ser ella quien me cogiese en brazos, tenía que ser ella la que me abrazase y la que me dijese que no era nada.


Pero… pasan los años…y nos convertimos en adolescentes…

Entonces cambia la historia, y pasan del bando  aliado al bando enemigo.

Basta que digan que no quieren que hagamos algo, para que queramos estar haciéndolo las 24 horas del día.

Estoy convencida de que a esas edades a todos en algún momento se nos ha pasado por la cabeza más de una vez, la típica frase:

Eso nunca lo haré con mis hijos

Es una etapa en la que parece que no se hable el mismo idioma.

Pero lo peor de todo es que cuanto más empeño se ponga por arreglarlo, peor pinta la situación.

Personalmente, soy consciente de que nunca le habré pedido suficientes veces perdón a mi madre por como se lo hice pasar, pero es algo que hasta que no maduras, o en mi caso, eres madre, no lo ves.

MAMÁ LO SIENTO


Finalmente pasa esta edad tan complicada, maduramos y nos llega el momento de formar una familia, ahora somos nosotras la MAMÁ.

Entonces llegan los miedos y las dudas, y nuestras madres pasan a ser nuestro “ORÁCULO”

CÓMO SER UNA BUENA MADRE

En el momento en el que se da la noticia, llega el chaparrón de consejos y la sobredosis de información, el problema es que llegan de todos lados.

  • Lo dejas llorar y eres una insensible o lo coges y eres una blanda.
  • Le das pecho y le estás creando una dependencia o no le das pecho y le estás privando de lo que marca la naturaleza.
  • Lo haces dormir sólo con sensación de abandono o lo acuestas contigo y no querrá dormir nunca solo.
  • Lo riñes y le pones pautas siendo demasiado autoritaria con poco corazón o dejas que haga lo que quiera y estás criando a un dictador.
  • Vuelves al trabajo y lo dejas en una guardería, favoreciendo que le peguen algún virus o te quedas con él en casa y lo privas de relacionarse con otros niños.

Así podríamos seguir y seguir, hablando de educación, alimentación… y nunca terminaríamos.

¿Con esto qué quiero decir?

Pues que al igual que nuestras madres, en todo momento haremos lo que creamos mejor para nuestros hijos, equivocándonos y aprendiendo de nuestros errores.

Comidas, colegios, institutos, compañías y amistades… cada edad nos hará tomar unas decisiones… siempre difíciles.

Porque sí, la m@ternidad es muy complicada, estresante y dura. Nos priva de libertad y nos hace hacer cosas que juramos que nunca haríamos.

Eso es algo que hasta el momento en el que eres madre, no lo sabes. Nadie te lo dice, o si te lo dicen, piensas… no será para tanto.

Pues sí, sí que lo es, pero lo más paradójico y descorcentante de todo, es que aún así,no lo cambiarías por nada del mundo.

Es un sentimiento complicado de explicar en el que te das cuenta de que necesitas aire, espacio, ser tú misma… pero a la vez los quieres cerca, sentirlos y notarlos contigo ¡no te separarías nunca!

Así que… una vez dicho esto

Nuestras madres lo hicieron lo mejor que pudieron, equivocándose, cometiendo errores ¡seguro! Porque nadie es perfecto, y aún así yo no tengo duda de que mi madre es LA MEJOR MADRE DEL MUNDO.

Siempre me he sentido querida, protegida, arropada y comprendida, porque tomase las decisiones que tomase, siempre lo ha hecho queriendo lo mejor para mí.

Para mí, mi madre es un ejemplo a seguir, una madre dispuesta a todo, volcada en mi felicidad. Una madre imperfecta que no podría ser más perfecta.

Y eso precisamente es ser una “BUENA MADRE”

Así que… ¿qué es lo quiero?

Que mis hijos sientan al estar conmigo, lo mismo que siento yo al estar con la mía AMOR de todos los tipos, y lo demás saldrá rodado…

2 Comments

  1. M’encanta!!
    Aixina es, ara som nosaltres les mamis i peleem, sufrim, etc….xho i l’orgullosses q ens sentim?
    No hi han paraules. Vas a treballar i ja estas pensant en arribar a casa x vorer-los. Ens omplin en cada minut del día. Es una experiència molt bonica😊
    Ho has explicat molt be!!!
    Un besset Ester😘

    • Moltes gracies!!!!!!! La veritat es que es dur no poder disfrutar en ells tot lo que voldriem. La conciliaciò seria un altre tema a tractar…..

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