Vacaciones MODO ON o MODO KIDS

Deseadas vacaciones, pero ahora… con hijos

Nos pasamos todo un año, esperándolas y soñando con ellas… vacaciones, vacaciones, vacaciones…

Imaginando dónde, cómo y cuándo.

¿Qué pasa cuando por fin llega el momento de disfrutarlas?

En la mayoría de las ocasiones, sin darnos cuenta, han terminado… y paradójicamente, necesitamos otras vacaciones para recuperarnos de las “vacaciones”.

Y eso, es en el mejor de los casos, por que conozco a más de uno que al volver de las vacaciones necesita una baja por estrés vacacional.

¿Dónde quedaron esos días de tumbona e interesante lectura amenizada por la brisa y el murmullo del mar?

Precioso bronceado y tardes de cockteles playeros.

¿Qué hacemos mal?

Las vacaciones deberían de servirnos para disfrutar de la familia, amigos, aficiones olvidadas o dejadas de lado…

Todo aquello que debido al estrés del día a día, el trabajo, la casa (esa fabulosa conciliación laboral-familiar), dejamos en segundo, tercer plano y acabamos sin dedicarle la atención que precisa.

Para disfrutar lo primordial es…

Cambiar el chip

Una vez somos papis, las circunstancias cambian y nos agobiamos intentando adaptarnos a ellas ¡FALLO!

Son las circunstancias las que se tienen que adaptar a nosotros

En primer lugar, hay que ver la parte positiva, ya que la predisposición y la actitud con que se hacen las cosas influye en la manera de vivirlas.

Las vacaciones son el momento perfecto para estrechar lazos, dejar a un lado el estrés y centrarnos en ellos, en nuestros peques.

Compartir experiencias, juegos y risas.

Vacaciones en playa o en la montaña ¡no les importa!

Apartamento u hotel con piscina ¿Qué mas da?

Primera línea de playa o segunda ¡les da igual!

LO ÚNICO QUE QUIEREN ES PASAR TIEMPO CON NOSOTROS 


¿Cómo lo conseguimos?

Pues muy fácil, teniéndolos en cuenta.

Haciéndolos participes en todo momento.

Pero desde el principio, por que de la misma manera que a nosotros nos gusta planificar y organizar, ¡a ellos también!

Organizando

Buscar y decidir juntos, viajes, escapadas, cosas que hacer, fechas…

La ilusión de la cuenta atrás también es emocionante para ellos, ¡a tachar días en el calendario!

Ver imágenes de esa playa en la que nos podemos imaginar haciendo castillos con altas murallas, excavando túneles que se llenen de agua, recolectando conchitas en la orilla o enterrando al “papi” bajo montones y montones de arena.

Y planificando

Para largos viajes o salidas cortas , ¡ir de compras!  y preparar juntos un picnic adecuado para cada parada.

Hacer entre todos una lista de la compra, con picoteo, papas, zumos, fruta… y otra con posibles juegos o canciones para el trayecto.

Pensad entre todos como distraernos y pasar el rato juntos.

Pero ¡ojo! No es preciso irse de viaje

Bien sea haciendo escapadas o sin salir de casa, hay que disfrutar de poder hacer las cosas  sin prisas.

Preparar el desayuno, dar una vuelta en bici, ir a la piscina, jugar a tirarse agua, escenificar un cuento, bailar escuchando la radio…

Pero sobretodo … cero agobios


Aun así ¿perdéis la paciencia?

Normalmente los niños en vacaciones se desbaratan, no saben lo que quieren, lloran por todo… y los padres acaban prefiriendo que vuelva a empezar el colegio, antes que pasar un rato con ellos.

Pues bien, esto hay manera de prevenirlo

Y es que el fallo, es nuestro.

Llegan las vacaciones y nos olvidamos de los horarios y las rutinas y de que ¡son niños!

Y como niños que son, expresan como pueden, que son las 3 de la tarde y no han comido, o que es muy tarde y tienen sueño.

Descansaditos y comiditos todo sale mucho mejor

Estamos de vacaciones y por lo tanto hay que evitar el estrés y las prisas, pero teniendo en cuenta que han de descansar, comer a horas razonables…

Para un niño sus rutinas son muy importantes, por lo que si las pierden, somos nosotros los que estamos perdidos.

Se trata de conseguir unas vacaciones sin estrés que se reduzcan a “pasar tiempo juntos”.

De esta manera encontraremos nuevas rutinas que les harán disfrutar del tiempo libre.

Pero sobretodo…

Vivencias felices y experiencias nuevas,que formarán recuerdos que marcarán su infancia y posteriormente su personalidad.

El conocer sitios nuevos, costumbres diferentes, gente que se expresa de otra manera, potenciará su curiosidad por descubrir y su facilidad a relacionarse con su entorno.

Ademas un niño que disfruta con sus padres, es un niño feliz, ¿que mejor final para unas vacaciones?


Así que una vez dicho esto, organizaros y mentalizaros de que con niños, pasan cosas de niños.

Momentos catastróficos que hacen que pierdas los nervios.

Pero igual que con todo, con humor se ven las cosas de otro color.

Comerán arena, ¡pues si! una exfoliación interior.

Tragarán agua en la piscina, así combatimos el estreñimiento.

Los arrollará una ola, tratamiento de spa gratuito.

Bloquearán la caja de seguridad del hotel, comprobaremos la rapidez y respuesta del servicio del hotel. A parte de evitar que gastemos dinero innecesario.

Con los años, se convertirán en anécdotas graciosas.

Historietas que se contarán en navidades, cumpleaños… y nos darán momentos de risas y carcajadas.


Por lo que, “las chicas del blog” lo tenemos claro.

Ha llegado nuestro momento, nuestra desconexión, ¡nos vamos de vacaciones!

Nos vemos a la vuelta, ¡a disfrutad!

3 Comments

  1. Me ha encantado. He reconocido, me he visto y me he sentido identificado en varios párrafos. Y como te conozco, sé que lo has escrito con el corazón y que todos esos consejos los llevas a la práctica, en vacaciones, o fines de semana o cualquier ratito perdido que te encuentres libre, a disfrutar de peques y a hacer «PATATA».
    Enhorabuena por el artículo y por ser así.

    • Te leo ahora!!! Muchas muchas gracias, me ha encantado leer tu comentario. Y si soy así…. será gracias a alguien.

  2. ¡Por supuesto! Además, hay que contemplar llevar equipaje que vaya de acuerdo al lugar como las gorras, que son un accesorio indispensable.

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